Antes de la operación: qué hay que preparar
Deje de tomar aspirina, ibuprofeno, naproxeno, aceite de pescado, vitamina E, ginseng y ginkgo durante 7-10 días. No consuma alcohol durante 48 horas. Lávese bien el pelo la mañana de la intervención. Traiga un gorro suave o una diadema ancha para el viaje de vuelta a casa si no quiere que se vea el voluminoso vendaje. Si lleva pendientes, quíteselos antes de llegar y no se los ponga durante las primeras 6 semanas. Planea dormir boca arriba durante al menos 4 semanas; si sueles dormir de lado, practica durante una semana antes de la cirugía.
El día de la operación
La otoplastia se realiza con anestesia local y sedación en la mayoría de los casos en adultos; en ocasiones, se utiliza anestesia general en niños o pacientes ansiosos. La intervención dura entre una hora y media y tres horas, y el alta se produce el mismo día. Al salir, llevará un vendaje voluminoso en la cabeza que cubre ambas orejas y, en casos excepcionales, un pequeño drenaje. Notará las orejas entumecidas, con una sensación de pulsación y calor bajo el vendaje. Dormir resultará incómodo debido al vendaje y a que deberá hacerlo boca arriba.
Días 1-3: momento de mayor hinchazón
La hinchazón y los hematomas se concentran alrededor de las orejas y se perciben como una sensación de presión bajo el vendaje. El dolor suele ser moderado y se controla bien con medicación oral. Mantenga el vendaje seco; no lo moje al ducharse ni al lavarse solo la cara durante las primeras 48 horas. Duerma boca arriba. Es posible que sienta un dolor punzante en las orejas al levantarse después de estar tumbado durante mucho tiempo, debido al cambio en el flujo sanguíneo.
Semana 1: se retiran los puntos, los moretones se van desvaneciendo
El primer cambio de vendaje suele realizarse entre el segundo y el tercer día, momento en el que se sustituye el vendaje voluminoso por una banda de compresión más suave que rodea la cabeza y mantiene las orejas en su sitio. Los hematomas y la hinchazón están remitiendo. Las suturas se retiran entre el séptimo y el décimo día. Las orejas parecen más pegadas de lo que quedarán finalmente, y la línea quirúrgica situada detrás de la oreja es rosada y visible desde atrás, pero invisible desde delante.
Semanas 2-4: vuelta a los espacios públicos
La banda de compresión debe llevarse puesta de forma continua durante las primeras 1-2 semanas y, a continuación, solo por la noche durante otras 2-4 semanas. Se puede volver al trabajo de oficina y a las actividades sociales a partir de la primera semana, una vez sustituido el vendaje voluminoso; la banda de compresión, más fina, es fácil de ocultar bajo un gorro. Puede persistir una ligera hinchazón y asimetría hasta la cuarta semana. No se debe dormir sobre el lado de la cabeza hasta, al menos, la cuarta semana, ya que la presión lateral puede alterar la cicatrización del cartílago. Los pacientes asiáticos presentan una mayor incidencia de cicatrices hipertróficas y queloides; la incisión retroauricular queda bien oculta, pero consulte al cirujano sobre el uso de gel o láminas de silicona a partir de la semana 3-4 si tiene antecedentes personales o familiares de queloides.
Meses 2-3: la hinchazón desaparece
Las orejas se desplazan ligeramente hacia fuera con respecto a la posición que tenían en la segunda semana, a medida que el cartílago se relaja. Esto es normal y el cirujano lo ha tenido en cuenta al realizar una corrección más amplia. La cicatriz retroauricular va perdiendo su tono rosado hasta adaptarse al tono de tu piel. La mayoría de los pacientes pueden volver a dormir en su posición habitual entre las semanas 6 y 8. El entumecimiento detrás de las orejas está mejorando.
Meses 6-12: el resultado final
La posición definitiva se establece al sexto mes. En ocasiones, la «memoria» del cartílago hace que una o ambas orejas se desvíen ligeramente hacia fuera durante el primer año, lo que constituye el motivo más frecuente de revisión tardía y se evalúa como mínimo al sexto mes. La maduración de la cicatriz se prolonga durante los 12 meses completos. La cicatriz retroauricular debería ser invisible desde cualquier ángulo de visión normal al sexto mes.
Señales de alerta: cuándo llamar a la clínica
Llame a la clínica el mismo día si presenta: dolor intenso y repentino debajo del vendaje (posible hematoma; es poco frecuente, pero constituye una verdadera urgencia en el caso del cartílago, ya que la presión puede provocar una deformidad permanente), hinchazón creciente en un solo lado, pus o secreción amarillenta, fiebre superior a 38,5 °C, o si la piel detrás de la oreja adquiere un tono blanco ceniciento o negro. Un hematoma tras una otoplastia debe drenarse en cuestión de horas, no de días, para evitar la deformidad conocida como «oreja de coliflor». La pericondritis (infección del cartílago, que se presenta como una oreja caliente, enrojecida y extremadamente sensible que empeora en lugar de mejorar) es una urgencia quirúrgica independiente que requiere antibióticos por vía intravenosa; si no se trata, también puede causar una deformidad permanente. Acuda a urgencias si presenta un dolor intenso en una sola oreja acompañado de fiebre y dolor de cabeza, en caso de que la clínica esté cerrada. Un leve dolor punzante, picor intermitente a medida que los nervios se recuperan y una hinchazón asimétrica entre las dos orejas durante la primera semana no son señales de alarma.