Antes de la operación: qué hay que preparar
Deje de tomar aspirina, ibuprofeno, naproxeno y anticoagulantes entre 10 y 14 días antes. Deje de tomar aceite de pescado, vitamina E, ginseng y ginkgo. Debe dejar de fumar y de usar cigarrillos electrónicos 4 semanas antes y hasta 6 semanas después, ya que el riesgo de necrosis en los bordes de la incisión es significativo en las técnicas de lifting. Compre sujetadores quirúrgicos de sujeción con cierre frontal. Organice ayuda doméstica para la primera semana. Si todavía está en periodo de lactancia o ha terminado en los últimos 6 meses, espere hasta que los senos hayan involucionado completamente a su estado inicial; calcular el levantamiento sobre tejido congestionado por la leche produce un resultado inestable.
El día de la operación
El lifting de mamas se realiza bajo anestesia general, dura entre 2 y 4 horas, y el alta se produce el mismo día o tras pasar una noche en el hospital. Las incisiones siguen un trazado periareolar, vertical o en forma de ancla, dependiendo del grado de elevación necesario. Al despertar, llevará puesto un sujetador quirúrgico, pequeños apósitos sobre las incisiones y, en ocasiones, pequeños drenajes. El dolor es moderado y se controla bien.
Días 1-3: momento de mayor hinchazón
El dolor alcanza su punto álgido entre el segundo y el tercer día. Se nota tensión en los senos, que se sienten más elevados y con sensación de hematoma. Duerme boca arriba con la cabeza elevada. Evita levantar los brazos por encima de la cabeza y levantar objetos pesados. Los drenajes, si se han colocado, suelen retirarse en un plazo de 2 a 3 días.
Semana 1: se retiran los puntos, los moretones se van desvaneciendo
Las suturas (si son externas) se retiran entre los días 7 y 10. Se puede volver al trabajo de oficina entre los días 5 y 7, en el caso de trabajos de oficina. Se debe llevar el sujetador quirúrgico de forma continua. Los senos tienen un aspecto artificialmente elevado y tenso; esto es intencionado y se irán asentando en su posición definitiva a lo largo de las semanas.
Semanas 2-4: vuelta a los espacios públicos
Se reanuda por completo el trabajo de oficina. Se puede realizar una caminata ligera a partir de la segunda semana. No se debe levantar peso superior a 2-3 kg ni realizar ejercicios para el pecho hasta la cuarta semana. Las cicatrices son de color rosado y alcanzan su máxima visibilidad alrededor de la segunda o tercera semana, tras lo cual comienzan a desvanecerse. Los senos van adoptando su posición definitiva.
Meses 2-3: la hinchazón desaparece
Los senos siguen cayendo y perdiendo firmeza. Empieza a definirse la forma definitiva. Las cicatrices pierden su tono rosado. Se pueden reanudar los ejercicios ligeros para el pecho a partir del segundo mes; los ejercicios intensos para el pecho deben posponerse hasta que se reciba autorización médica, normalmente a partir del tercer mes. En algunas pacientes, la sensibilidad de los pezones puede verse reducida, pero se recupera poco a poco.
Meses 6-12: el resultado final
La forma definitiva se alcanza al sexto mes, con pequeños ajustes hasta el duodécimo mes. Las cicatrices se atenúan notablemente al sexto mes y siguen madurando hasta el duodécimo mes. Los resultados de la mastopexia duran años, pero el tejido mamario sigue envejeciendo y la gravedad sigue ejerciendo su efecto, por lo que el resultado es duradero, pero no permanente. Las pacientes con una flacidez cutánea significativa, debida a una gran pérdida de peso o al embarazo, obtienen resultados menos duraderos que aquellas con una piel naturalmente elástica.
Señales de alerta: cuándo llamar a la clínica
Llame a la clínica el mismo día si presenta: hinchazón repentina y firme en un solo lado, dolor que aumenta bruscamente en una mama, fiebre superior a 38,5 °C, pus o secreción amarillenta, enrojecimiento creciente alrededor de una incisión, piel en los bordes de la incisión o alrededor del pezón que adquiere un tono blanco grisáceo o negro, o cualquier cambio de color en el pezón que sugiera un deterioro del riego sanguíneo (prueba inmediata: presione suavemente el pezón; este debería palidecer y volver a ponerse rosado en un par de segundos; un pezón que permanece pálido, azul o grisáceo tras presionarlo y soltarlo es una urgencia vascular que requiere atención inmediata). Acuda a urgencias si presenta: dolor torácico intenso con dificultad para respirar, o hinchazón y dolor en una sola pierna. La hinchazón asimétrica habitual, la disminución de la sensibilidad en el pezón durante las primeras semanas y las sensaciones de tirantez a medida que los pechos se asientan no son señales de alarma.